Extirpación del comunismo, implantación del consumismo: la operación ha sido un éxito,
Barbara Kruger, Eduardo Galeano y Spencer Tunickamaba Nueva York [...] la había hecho desproporcionadamente romántica
Extirpación del comunismo, implantación del consumismo: la operación ha sido un éxito,
Barbara Kruger, Eduardo Galeano y Spencer Tunick
"Al fin y al cabo, el viaje no empieza cuando nos ponemos en ruta, ni acaba cuando alcanzamos el destino. En realidad empieza mucho antes y prácticamente no se acaba nunca porque la cinta de la memoria no deja de girar en nuestro interior por más tiempo que lleve nuestro cuerpo sin moverse de sitio. A fin de cuentas, lo que podríamos llamar contagio de viaje existe, y es, en el fondo, una enfermedad incurable."
En la vida, lo esencial es hacer juicios a priori sobre todas las cosas. Es evidente, en efecto, que las masas se equivocan, y los individuos siempre tienen razón. Pero hay que guardarse de deducir de ello reglas de conducta: éstas no tienen por qué necesitar ser formuladas para que uno las siga. Existen sólo dos cosas: son el amor, en todas sus manifestaciones, con chicas guapas, y la música de Nueva Orleans o la de Duke Ellington. El resto debería desaparecer, porque el resto es feo, y las pocas páginas de demostración que siguen extraen toda su fuerza del hecho de que la historia es completamente verdadera, porque me la he inventado de cabo a rabo. Su realización material propiamente dicha consiste, esencialmente, en una proyección de la realidad, dentro de una atmósfera oblicua y recalentada, sobre un plano de referencia irregularmente ondulado y sometido a distorsiones. Como se puede ver, es un procedimiento honesto, si es que los hay.
"Flor" de Alfredo Omaña
Prólogo de La espuma de los días, Boris Vian
Título; verso de la canción "El rock de la decepción" de Javier Delgado, dedicada al que aquí escribe
(37 de la Rue Bucherie, la propietaria actual es S.Whitman, abre a diario de mediodía a medianoche, conserva parte del sabor de aquellos años -tuvo mejor suerte que la londinense Marks&Co, una triste placa escondida la recuerda en el 84 de Charing Cross Road)
She 
The screen door slams


